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Maneras Naturales De Atender A La Inflamación Persistente

Escrito por OmegaXL on May 23, 2016

Por Dra. Karen Vieira Ph.D

Inflammation is a common problem for many individuals, and low levels of chronic inflammation can even be a typical sign of aging [1]. Several doctors explain how omega-3 fatty acid supplements can help the body overcome inflammation naturally.

Professor Janice Kiecolt-Glaser, PhD

Professor Janice Kiecolt-Glaser, PhD
Director of the Ohio State Institute for Behavioral Medicine Research
S. Robert Davis Chair of Medicine in The Ohio State University College of Medicine

Los ácidos grasos Omega-3 son bien conocidos por sus propiedades anti-inflamatorias. En respuesta a la pregunta acerca de cómo este agente anti-inflamatorio natural ayuda a reducir la inflamación, Dr. Jan Kiecolt-Glaser, PhD, Profesor de Psiquiatría y Psicología en la Universidad Estatal de Ohio dice que “los ácidos grasos Omega-3 pueden ser a la vez protectores preveniendo que la inflamación no suba, así como terapéutico, ayudando a bajar la inflamación. ” Los Omegas-3 interrumpen la producción y liberación de proteínas que están asociadas con la inflamación [2]. De este modo, la administración de suplementos los Omegas-3 se ha demostrado a beneficiar a los individuos que sufren de una variedad de condiciones.

Joseph C. Maroon, MD

Joseph C. Maroon, MD Profesor y Vice Presidente del Departamento de Cirugía Neurológica de la Escuela Universitária de Medicina de Pittsburgh

 

En lo que se refiere a la comprensión de cómo los ácidos grasos pueden ser tan beneficiosos para muchas condiciones diferentes, el Dr. Joseph C. Maroon, MD, de la Escuela Universitaria de Medicina de Pittsburgh explica que, “todas estas enfermedades tienen una génesis común en la inflamación y, en cantidades lo suficientemente grandes, los Omegas-3 reducen el proceso inflamatorio que conduce a muchas enfermedades crónicas. “Los ácidos grasos Omega-3 se dirigen a sustancias químicas inflamatorias como las prostaglandinas, por ejemplo,evitando de ese modo que causen o empeoren la inflamación [2, 3]. Sin embargo, una de las razones por la que algunas personas sufren de inflamación crónica es su dieta.

Jeffrey Bost, PA, MD, PAC

Jeffrey Bost, PA, MD, PAC
Instructor clínico en el Departamento de Neurocirugía del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh

 

Dr. Jeffrey Bost, PA, MD, PAC, del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh explica cómo una dieta inadecuada puede contribuir a problemas con inflamación. Aunque que el consumo de alimentos ricos en Omega-3, como el pescado, se recomienda, “por desgracia, la dieta americana está nadando en Omega-6 en su lugar,” dice el Dr. Bost. “Está en casi todo lo que comemos como nuestra dieta se ha alejado de verduras frescas y pescado a los alimentos con alto contenido de Omega-6, tales como galletas y carne de vacuno alimentado con maíz.”

Dr. Maroon, que colabora con y ha referido a pacientes al Dr. Bost, también sugiere que “antes de la introducción de granos, grasas y sustancias artificiales, la proporción de Omega-6 y Omega-3 fue de dos a uno. Hoy en día, consumimos al menos 20 veces más Omega-6 que Omega-3. El problema es que las cantidades excesivas de ácidos grasos Omega-6 pueden promover la inflamación, un paso clave en muchas enfermedades crónicas. “Por lo tanto, prestando atención especial a evitar este tipo de alimentos es crítico para evitar dolencias desnecesarias debido a la inflamación.

De acuerdo con el Dr. Kielcot-Glaser, “a pesar de que los ácidos grasos Omega-3 no pueden tomar el lugar de buenos hábitos de salud, las personas con enfermedades o condiciones inflamatorias establecidas pueden beneficiarse de su uso.” A mucha gente, sin embargo, se le resulta difícil obtener suficiente Omega-3 de su dieta por sí sola. Como resultado, los suplementos de ácidos grasos Omega-3 son cada vez más popular. Ellos son una forma conveniente para apoyar la respuesta de su cuerpo a la inflamación.

Referencias

  1. Brüünsgaard H, Pedersen BK. Citoquinas proinflamatorias relacionadas con envejecimiento y enfermedad. Clin. Alergia Immunol America del Norte. 2003; 23(1):15-39.
  2. Tokuyama S, Nakamoto K. Los ácidos grasos insaturados y dolor. Biol Pharm Bull. 2011; 34(8):1174-1178.
  3. Schmitz G, Ecker J. Los efectos opuestos de ácidos grasos n-3 y n-6. Prog Lipid Res. 2008; 47 (2): 147-155.